jueves, 20 de junio de 2013

Desnudando el Mooc. La idea y sus bases. Parte 1

Publicado por: Carlos Bravo Reyes.

El Mooc “Tecnología educativa a través de las redes sociales” llegó a su final, luego de seis semanas de duración. El centro de sus acciones fue Facebook, Google Drive fue el depósito de las guías de estudio, mientras que un mapa conceptual interactivo sirvió de enlace a todos los documentos.

A grandes rasgos esa fue la columna vertebral del primer curso masivo, abierto y en línea desarrollado en una universidad boliviana. Hasta el presente, ni en las universidades públicas, ni en las privadas se engendró un curso de esta magnitud y menos con un equipo de 13 personas.

La primera parte de esta serie de trabajos donde analizaremos los resultados obtenidos en el Mooc antes citado, está dirigido a demostrar cómo entendemos este tipo de curso, con una visión pedagógica. Otros trabajos se dedicaran a los antecedentes del curso, su organización y los resultados alcanzados.

Entendemos el Mooc como el curso masivo, abierto y en línea, tal y como se comprende dentro y fuera del ámbito pedagógico. Los cursos masivos no es una idea nueva, en la década de los sesenta varias universidades realizaban cursos masivos donde la masividad estaba apoyada en la cantidad de asientos disponibles en el lugar donde se impartía el curso.

La Universidad de La Habana, por citar un ejemplo, desarrolló muchos cursos de esta índole, varios de ellos con prestigiosos profesionales como el caso del francés André Voisin experto en el campo de la agricultura y ganadería.

El carácter abierto tampoco es una novedad, ese fue el inicio de muchas universidades europeas, que entre los siglos XII y XIII solo exigían un mínimo de edad, hablar y escribir en latín. En el pasado siglo varios movimientos estudiantiles impulsaron cursos para toda la sociedad. Un ejemplo lo dio la Federación de estudiantes universitarios (FEU) de la Universidad de La Habana, cuando el 3 de noviembre de 1923 y bajo la dirección de su carismático líder Julio Antonio Mella, fundaron la Universidad popular“José Martí

En concreto lo masivo y lo abierto son característicos de infinidad de cursos realizados mucho antes de Internet y es consecuencia directa de la idea de una formación para todos, como escribió Comenio en su conocida “Didáctica magna

El carácter abierto lo entiendo además en otra dimensión, el acceso a los documentos del curso. Esta característica de nuestra era digital, permite acceder sin ninguna limitación a todos los archivos del curso, elaborados bajo un tipo de licencia que facilite su reproducción y difusión sin la necesidad de pagos de autor. Los límites a la reproducción vienen dados por el tipo de licencia establecida. En el caso del Mooc la licencia es del tipo Atribución-No comercial-Compartir igual

La idea.

Nuestro curso surge dentro de la tendencia actual de numerosas universidades de abrir nuevamente sus contenidos a todo el público, a partir de la experiencia de sus profesores. Sin embargo en el Mooc empleamos una característica diferente: los estudiantes de la Licenciatura en Educación se transformaron en sus profesores.

Los estudiantes a los que me refiero, cursan el último semestre de la Carrera y comparten conmigo una materia final de grado, donde su tarea más importante fue el tema del Mooc para el que se prepararon. De este modo nuestro Mooc tuvo un fuerte componente investigativo, además de la experiencia inagotable que significó.

Pensamos que los protagonistas del curso, debían ser estos estudiantes, asumirían un rol para el que se vienen preparando durante cinco años y con ello se elevaría no solo la motivación por su trabajo, sino la responsabilidad y el interés como futuros trabajadores del conocimiento.

El Mooc se dirigió a los profesores de colegios y de la propia Universidad, pero lamentablemente, aun con la propaganda que se hizo, estos fueron los mayores ausentes y prefirieron seguir lamentándose del poco tiempo que tienen, en vez de usar los recursos en función de organizar dicho tiempo.

Las bases.

El Mooc que estamos describiendo se apoya, como todos los demás, en el sistema de la educación a distancia. No importa la clasificación que se les dé, su base radica en dos pilares fundamentales, la organización didáctica de la formación a los participantes y la separación física, que como todos conocemos se acorta por los medios tecnológicos.



Por otro lado nos adscribimos al criterio que Cristóbal Suárez Guerrero señaló en su blog al describir tres categorías importantes en el estudio pedagógico de los Moocs: interactividad, innovación e impacto.

La primera de ellas es compleja y aunque muy empleada, difícil de definir. Es una categoría compartida entre varias ciencias; la Comunicación, la Sociología, la Psicopedagogía y la Pedagogía.

La enciclopedia de la Psicopedagogía señala que la interactividad es la influencia recíproca mutua entre dos características, personas, sistemas, etc. O’Sullivan, destaca que es “el intercambio y la negociación del sentido entre dos o más participantes”

En mi opinión la interacción se manifiesta en dos niveles: lo interno y lo externo. El nivel interno corresponde a la relación que se establece a través de los medios entre el “profesor” del curso y los participantes, mientras que lo externo son las relaciones entre todos los participantes. El profesor está presente de una manera u otra en los documentos elaborados para el curso. Por ello es esencial que los medios o recursos con los que se trabajan sean propios para el curso y no solamente una adaptación de otros, muchos de ellos extrapolados de la organización presencial.

La segunda de las formas de interacción es externa y visible, pero contradictoriamente es la de mayor ausencia. Se refiere a la relación entre los asistentes al curso, reflejada principalmente en los comentarios y opiniones expresados a lo largo del curso. En el caso de nuestro Mooc se plantearon dos vías para este tipo de interacción, la primera consistió en agregar comentarios a la guía de estudio, hospedada en Google Drive y la segunda comentar en el muro del grupo en Facebook.

En el primer caso los comentarios fueron disminuyendo significativamente, desde la primera guía hasta la última el descenso fue de un 87%. Por otra parte se contabilizaron los accesos a los documentos del curso y la tendencia fue la misma. Desde el primero hasta el último la disminución fue de un 81%, consistente con el dato anterior. En otras palabras a medida que el curso avanza, la interacción externa disminuye considerablemente.

Estos datos nos ayudan a detectar la existencia de los participantes “activos pasivos”, es decir aquellos que responden las evaluaciones, pero no dedican un tiempo mínimo a expresar sus opiniones. Tomando en cuenta estos resultados sugiero combinar la interactividad, con la reciprocidad, entendida como un gesto de consideración al trabajo ajeno. El resultado de ambas categorías está muy lejos de lo que se espera de este tipo de curso.

Evidentemente la organización de los próximos cursos, debe tomar en cuenta este detalle, pero es un tema que se arrastra desde los sistemas iniciales de educación a distancia, donde la tasa de abandono es elevada.

En el próximo comentario trataré sobre los antecedentes que nos permitieron organizar el Mooc Tecnología educativa a través de las redes sociales


Enciclopedia de la Psicopedagogía. Grupo Océano. España pag. 856
Cristóbal Suárez Guerrero: "MOOC y más allá… ¿pero a dónde?

O’Sullivan citado por Ritzer, G. Teoría Sociológica Clásica. La Habana: Editorial Félix Varela. 2007.

Este post ha sido publicado originalmente en 366-días (solo 366 entradas). Autorizada por el autor su publicación en este Blog CUED.